
LA HISTORIA
Me gusta encontrar belleza en las cosas más cotidianas. Estos pendientes nacen de la idea de transformar algo común en una pieza especial, capaz de despertar una sonrisa y acompañarnos cada día.
Las mosquitas, pequeñas y discretas, se convierten aquí en una joya ligera y divertida que celebra la capacidad de observar el mundo con curiosidad y cariño.
Modelado en cera y fundido en plata .925 de forma artesanal.
Plata .925
Utilizamos plata mexicana de la más alta calidad.
Hecho a mano
Cada pieza es modelada a mano con dedicación.
Técnica ancestral
Elaboramos cada pieza con la técnica de cera perdida.
Pieza de autor
Diseñada y realizada por Amaya Otaola.
EL PROCESO DE CERA PERDIDA
Para crear una pieza como esta son necesarias horas de paciencia y precisión, entre ceras, gubias y fuego. Poner y quitar, pulir, limpiar, dejar caer gotas de cera en el momento preciso para que no se deformen y se mantengan esféricas.
Romper la pieza, reparar, fundir, volver a crear… y así hasta que me siento satisfecha con el resultado, sabiendo que esa pequeña escultura azul se replicará de forma exacta en una pieza de plata que alegrará la vida de alguien.